Transformamos casas y departamentos mediante servicios de pintura interior y exterior, remodelación de baños, remodelación de cocinas y reparación de techos.
El techo protege la estructura y los espacios interiores de la vivienda frente a la lluvia, el viento, la humedad y los cambios de temperatura.
Cuando la cubierta presenta deterioro, el agua puede avanzar hacia cielos, muros, aislaciones y estructuras interiores. Por eso, la reparación debe enfocarse en identificar el origen real del problema.
Una reparación localizada puede ser suficiente cuando el daño está concentrado en una zona y el resto de la cubierta conserva buenas condiciones.
La intervención se limita a los elementos que presentan deterioro o permiten el ingreso de agua.
La mancha visible dentro de la vivienda no siempre coincide con el punto exacto por donde ingresa el agua.
Revisamos la cubierta y sus uniones para identificar el posible origen de la filtración antes de definir la reparación.
Cuando existen múltiples filtraciones o un deterioro generalizado, puede ser necesario reemplazar una sección o la totalidad de la cubierta.
La decisión se toma después de revisar el material y las condiciones de la estructura.
Cada tipo de cubierta presenta formas de deterioro y sistemas de instalación diferentes.
La reparación debe realizarse con materiales y terminaciones compatibles con el techo existente.
Las canaletas y bajadas permiten conducir el agua lejos de la cubierta y de los muros de la vivienda.
Cuando están obstruidas, deterioradas o mal niveladas pueden generar rebalses y nuevas filtraciones.
Una revisión preventiva permite detectar deterioros antes de que se transformen en goteras o daños interiores.
Es recomendable revisar el techo antes de los períodos de mayor lluvia y después de eventos climáticos intensos.